Los días pasan, la vida continúa. La rutina evapora la nostalgia y lo que empieza a quedar es un enorme y grato recuerdo de una experiencia maravillosa. “Sale el sol y el día vuelve a empezar, si quieres puede ser otro el final, si estás atrapado y quieres escapar ¡que empiece la acción! No hay que llorar.”