Cerati eterno

4 de septiembre de 2014. Clínica Alcla. Buenos Aires. Afuera el mundo sigue mientras cae el sol y sigo soñando. Adentro Gustavo Adrián Cerati quisiera explicar que ya no hay vuelta atrás pero no puede. Tampoco se inquieta mucho ya. Cuatro años después del accidente cerebrovascular que lo dejó en coma, son muchas las veces que ha intentado volver, pero solamente recuerda el mar, soñó estar aquí y no recuerda despertar. Así que ha decidido que ha llegado el tiempo en que lo dejen vivir este sueño, el mejor que ha tenido y descansar para siempre.

Le gustaría poder ver a los ojos una vez más a su madre, la estoica y conmovedora Lilian Clark, pegada al lecho de su hijo cada uno de los días de esos larguísimos cuatro años. Mamá sabe bien, perdí una batalla; quiero regresar sólo a besarla. Finalmente ha entendido que Lilian sabrá comprender que es hora de descansar y verlo convertirse en un ángel eléctrico que compondrá y tocará en un lago en el cielo, ya que después de todo, a ese amor eterno entre los dos nunca podrán sacarlo de raíz. Ha entendido que del mismo dolor vendrá un nuevo amanecer porque poder decir adiós es crecer.

“Comunicamos que hoy, en horas de la mañana falleció el paciente Gustavo Cerati como consecuencia de un paro respiratorio”. Dr. Gustavo Barbalace. Director Médico de la Clínica Alcla.

Hay una grieta en mi corazón, un planeta con desilusión. Llora Argentina, llora Latinoamérica, llora el mundo de la música. Enrojecidos, mis ojos perciben otra vez imágenes retro: La explosión de Soda Stereo en los ochenta. Aquellos conciertos multitudinarios en el Amauta, Soda dominando al monstruo de Viña, cuando aquello era realmente Viña. Los noventa, Cerati-Melero y su vuelta por el universo, el sueño stereo, el último concierto, los vimos volver, y en paralelo una carrera de solista con joyitas para todos los gustos desde el Amor Amarillo hasta la Fuerza Natural. Luego el tour final, mayo del 2010, Caracas, el inicio del fin. De aquel amor de música ligera nada nos libra nada más queda.

Gustavo el genio, el artista, aquel que te canta que es beautiful, que nació para esto y es su propio altar, se ha ido. Duele, cuando todavía quedaba tanto por decir ¿Pero realmente se ha ido? Después de todo él nos dijo no me voy, me quedo aquí. Y aunque estaré a un millón de años luz de casa, cuando menos pienses me verás volar por la ciudad de la furia, donde todos saben de mí y yo soy parte de todos. Así que aquí estaré cuando quieras venir a través del adorable puente que se ha creado entre los dos.

Físicamente no está. Gustavo se fue hace cinco años. Y sin embargo late más fuerte que nunca en sus canciones. Y cada vez que vuelvo a escucharlas sus ecos están. Y cada vez que vuelvo, un mismo final: No importa que afuera oiga truenos lejanos y el mundo al revés, es poner una canción y perderme en la inmensa quietud de una crema de estrellas que parece cubrirlo todo en mi constelación.

Y es que su música es una primavera cero infinita. Es poner un disco eterno y moverme tornasol.

Él lo anunció: sigue aquí.
Vídeo: YouTube

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Foto del encabezado: Archivo La Nación